Una historia pendiente por contar de Racamandaka
En varias ocasiones nuestros clientes nos han preguntado “cómo o cuándo inicio Racamandaka y el por qué sus fundadores decidieron llamarla de esta forma”. Es por ello que hemos querido contarles por medio de nuestro #racablog la historia que hoy nos da la oportunidad de generar valor a nuestros clientes.
En el 2014 Raúl Sanabria y Carlos Rojas, los fundadores de Racamandaka, en medio de un café y de una conversación entre amigos, hablaron sobre la posibilidad de emprender en conjunto para crear una empresa.
Durante dicha conversación empezaron a indagar cuál sería el nombre que le pondrían a esa nueva idea de negocio, así que, entre varias opciones surgió la posibilidad de combinar las primeras sílabas de sus nombres, dando así origen a la palabra Raca que, minutos después, uno de ellos la relacionó con la frase “de racamandaca” que para los bogotanos es significado de notable, de máximo, de hacer las cosas bien.
No existía duda alguna, así se llamaría el emprendimiento de Raúl y Carlos. El cual tres años después sería una realidad que se consolidó el 19 de julio de 2017 con la constitución de la empresa.
El origen de un emprendimiento es una mezcla de ansiedad y alegría, sumado a la firme convicción que está todo por hacer y que, además, marchamos sobre algo que de verdad las personas necesitan. Sin tener esa convicción seguramente ningún emprendimiento empezaría, así con el tiempo no arroje los resultados esperados.
Ver crecer este emprendimiento ha significado un gran logro no solo para sus fundadores, sino también para el equipo de trabajo que durante estos años ha dado lo mejor de sí para lograr generar de manera conjunta una empresa relevante en el mercado.
Desde el inicio Racamandaka fue creada para darle valor a sus clientes con cada uno de los servicios que ofrece, ubicando siempre a las personas en el centro de la estrategia, lo cual nos ha llevado a expandirnos en diversas direcciones.
Hoy en día, 4 años después de iniciar este camino, podemos decir que nos hemos consolidado y, además, hemos superado cada uno de los obstáculos que la mayoría de las iniciativas empresariales sucumben en sus primeras fases. El haberlo logrado nos hace ver que es posible mejorar el bienestar de quienes como nosotros, han seguido nuestro camino, así mismo, como el de los clientes más consolidados con quienes compartimos valor mutuamente y que nos muestran un camino a seguir.
Racamandaka