Transiciones en marcha
Mientras aún se esperaba la confirmación del triunfo del demócrata Joe Biden, en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU.) para el período 2021- 2025, el pasado seis de noviembre se registraba un nuevo récord de contagios por COVID-19 en este país: 132.797, según lo recuenta el New York Times. La progresión de la pandemia no se detiene, y se esperan cambios significativos en la gestión con la llegada de la nueva administración al gobierno federal.
El mandatario electo ha sostenido que es necesario “tomar este virus en serio”, y que se debe “seguir a la ciencia”. En línea con lo anterior, propuso ofrecer un programa de rastreo de contactos y pruebas de detección de COVID-19 gratuitas para todos los ciudadanos, revertir la salida de su país de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y buscaría generalizar el uso de mascarillas en público. Igualmente, prometió impulsar el desarrollo acelerado de una vacuna para enfrentar el virus, lo que resulta absolutamente necesario, ya los EE.UU. lleva la delantera –y por mucho- en el número total de contagios por país, los que ascendían a 9’944.786 al ocho de noviembre, según la Universidad Johns Hopkins.
Sujeta a esta realidad, se encuentra la economía de dicho país: Si bien existió un destacado crecimiento del PIB para el tercer trimestre de 2020, contabilizado en un 33.1% por su Departamento de Comercio, este aún no supera las caídas que sufrió en el primer (5%) y segundo trimestre (31.4%) del año, la que fue la peor contracción económica desde 1947, anualidad en la que se empezó a llevar tal registro. La progresión dada en el último periodo, obedece a la reactivación de múltiples sectores económicos y al gasto de los consumidores, el que se disparó un 40.7% entre julio y septiembre. Sin embargo, existe un significativo temor respecto de que estas cifras positivas no se mantengan, en la medida de la posibilidad de nuevos cierres y la retoma de medidas para la prevención y control del COVID-19, por lo que este resultado positivo sólo estaría generando una falsa impresión sobre el verdadero estado de la economía, según dio cuenta el diario El Tiempo.
Bajo este contexto, donde la primera economía del mundo según el volumen de su PIB, aún no tiene tranquilidad o alguna certeza del futuro de sus dinámicas o su desempeño, ¿qué le puede deparar el futuro a economías significativamente más pequeñas como la colombiana?
Sin duda, el escenario es el mismo: La paradoja que ha impuesto la pandemia se aplica a lo largo y ancho del globo, sin distingo alguno. A pesar de ello, y como se ha insistido en las entregas pasadas, las tendencias son una herramienta fundamental para comprender nuestro entorno, y adicionalmente, cómo es posible prepararse y proyectarse en cualquier escenario, sobretodo como el de crisis que nos embarga.
Así, una segunda dimensión en la que nos vemos inmersos es la empresarial: ¿Te has preguntado cuál o cómo ha sido su respuesta? Es probable que sí, y queremos ayudarte a encontrar algunas respuestas al respecto.
Por ello, en las redes sociales de Racamandaka venimos realizando una revisión de tendencias relevantes.Ahora, vamos a presentar brevemente aquellas ligadas, precisamente, al marco empresarial:
En el entorno de ventas, conversaremos respecto de cuatro tendencias: Economía de experiencia virtual, “Shopstreaming”, “AI-commerce” y “Social contact center”. Ellas, encarnan nuevas metodologías y estructuras transaccionales, además de la aproximación al cliente desde la nueva realidad que impone la interconectividad y complementariedad de recursos y/o servicios. Así, el entorno digital tiende a ser la nueva realidad para el usuario final, con posibilidad de expandirse a otros niveles de la cadena de valor.
Con respecto al marco transicional, daremos un vistazo respecto de cuatro tendencias: Empatía, Aprendizaje y desarrollo asistido, Símbolos de status virtual y Compañeros virtuales. Estas, presentan algunos de los principales cambios que vivimos día tras día y tienden a materializarse al interior de las organizaciones, potenciando el reconocimiento y valor del individuo. Además, dan cuenta de la proyección de algunos elementos del entorno digital, que vienen posicionándose y ganando valor, demostrando su capacidad de generar gozo y/o bienestar.
Por último, nos referiremos a cuatro tendencias que se acercan al funcionamiento y condición de operación: Bienestar ambiental, Agotamiento o “Burnout”, Flexibilidad en las orillas, y Soluciones de código abierto.Estas, se enfocan en la renovación de prácticas y la articulación de nuevas situaciones operacionales que vienen exigiendo la actualización y redimensionamiento de máximas y costumbres organizacionales. Así, dogmas como la rentabilización se comienzan a desprender de la mera obtención de ganancias, y vienen consumando su humanización.
Para ahondar en estas tendencias, te invitamos a conocer en nuestras redes todo el contenido respecto de ellas. También puedes preguntarnos o comentar: estamos ansiosos por saber qué piensas.
Racamandaka